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Cómo sujetar a tu gato para el cepillado (suavemente)

Cómo sujetar a tu gato para el cepillado

Probablemente hayas notado que los gatos pasan mucho tiempo cepillándose, pero ¿alguna vez te has preguntado por qué?

¿Por qué los gatos se cepillan?

  • Para eliminar el pelo suelto.
  • Para estimular las glándulas en la base de los pelos que mantienen su pelaje impermeable.
  • Para difundir su propio aroma a través de su cuerpo.
  • Para esparcir saliva a través de su pelaje para que se evapore, enfriando al gato cuando hace calor, algo así como nosotros sudando.
  • Para eliminar parásitos como las pulgas.
  • Algunos gatos también disfrutan de acicalarse entre sí para acercar lazos, ¡algunos incluso intentan peinar al perro!

Los cuerpos de los gatos son muy flexibles, lo que les permite llegar a la mayoría de las partes de su cuerpo y sus lenguas ásperas son perfectas para eliminar el pelo suelto y la suciedad. Sin embargo, eso no significa que no podamos ayudarlos también, y en realidad hay muchos beneficios para nosotros al ayudarlos, ¡para el gato y para nosotros!

Cómo sujetar a tu gato para el cepillado (suavemente)

¿Por qué ayudarlos a cepillarse?

  • Estimular la piel para producir aceites beneficiosos.
  • Para reforzar el vínculo entre nosotros y nuestro gato.
  • Para evitar que el gato ingiera su propio pelo, que puede formar bolas de pelo dañinas.
  • Para relajarnos: muchos estudios han demostrado los beneficios, para la salud nuestra, de acariciar animales.
  • Acicalar a un gato también es una gran oportunidad para detectar bultos o protuberancias y verificar si hay visitantes no deseados: pulgas, garrapatas, ácaros, etc.

Al cepillar a tu gato (o cortarle las uñas, limpiarlo, administrarle medicamentos, etc.) es importante asegurarte de que tu gato se sienta seguro y protegido para que esté feliz y no te arañe.

Es mejor acostumbrar a tu gato a que lo aseen desde una edad muy temprana. Tan pronto como lleves a tu gatito a casa, haz que se divierta hasta que tu gatito esté feliz de que lo acaricies y luego aumenta gradualmente el tiempo dedicado a acariciar.

La mayoría de los gatitos eventualmente disfrutarán de ser acariciados y te buscarán activamente para una sesión de mimos, aunque los gatos machos suelen ser más amables con este tipo de atención que las hembras. Esto hará que sea mucho más fácil si tu gato necesita atención veterinaria. Sin embargo, es importante que un gato nunca sea forzado a una situación que le resulte estresante y que siempre tenga la opción de escapar.

Una vez que tu gato esté feliz de ser frotado y acariciado, puedes introducir un cepillo o un peine para un cepillado más intenso. Es una buena idea probar diferentes tipos de cepillo y peine para ver cuál prefiere tu gato. También es aconsejable dejar que tu gato vea y huela el cepillo antes de usarlo para que se familiarice con él. Si a tu gato realmente no le gustan los cepillos y los peines, puedes usar un guante de aseo; este es un guante con puntas nudosas que atrapan el pelo de la misma manera que un cepillo, pero para el gato, se siente más como acariciar que cepillar.

¡Tener golosinas a mano para recompensar a tu gato para que se sienta cómodo también es una buena idea!

Cómo sostener a tu gato para el cepillado

Rociar un aerosol de feromona natural puede ayudar a que tu mascota se sienta relajada incluso antes de comenzar el aseo; puede rociarse sobre una toalla o sobre la cama de tu gato.

Deja que tu gato se siente en tu regazo y se sienta cómodo. Comienza con caricias suaves y afectuosas para ayudar a tu mascota a relajarse y luego aumenta gradualmente la intensidad del cepillado. Envuelve tu brazo alrededor de tu gato y coloca una mano sobre el pecho y las patas delanteras de éste. Esto sujetará al gato con un brazo, permitiéndote acicalarlo con el otro brazo. Deja que tu gato se mueva ocasionalmente para que no se sienta que no tiene el control.

Otra posición a intentar es sentar a tu gato entre tus piernas, de cara a ti, y colocar una mano debajo de su barbilla. Ten mucho cuidado de no apretarle el cuello de ninguna manera. Esta es una buena posición para acicalar su espalda.

Algunos gatos también tolerarán que los acuesten boca arriba. Sosténlo cómodamente en un brazo y usa tu brazo libre para cepillar suavemente su barriga.

Mientras se asea, es importante no restringir la capacidad de tu gato para mover su cola. Se cree que los gatos mueven sus colas para lidiar con el estrés.

Si a tu gato realmente no le gusta que lo sujeten, puedes envolverlo en una toalla. Esto les ayuda a sentirse muy seguros, pero hace que sea más difícil acceder a todas las áreas de su cuerpo.

Si notas alguna señal de que tu gato no se siente relajado y cómodo, detén la sesión, deja que se calme y luego vuelve a comenzar otra vez. Algunos signos a tener en cuenta incluyen:

  • Mover las orejas o girarlas hacia atrás.
  • Balancear la cola.
  • Lamer labios.
  • Bloqueo o sensación de tensión / rigidez.
  • Sacudir la cabeza o cualquier otro movimiento repentino.

El cepillado es una parte importante de la rutina diaria de tu gato y debe ser una parte importante de la relación entre un gato y su dueño, fortaleciendo el vínculo entre ambos. Algunos gatos nunca tolerarán el cepillado, especialmente si han sido rescatados de un hogar indiferente. En estas situaciones, lo mejor es buscar ayuda de un peluquero profesional y posiblemente el consejo de tu veterinario. La sedación es una opción, pero solo debe usarse como último recurso.

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